El Soñador del Sueño, el héroe interior, nuevo libro de Enric Corbera
En 3 Mayo, 2017 | 0 Comentarios

El soñador del sueño; Enric Corbera

“El mayor regalo que se puede ofrecer es hacer brillar la propia luz para que lo demás vean en uno lo que no saben ver en ellos. Enseñarles su poder, el amor hacia sí mismos, la autovaloración que lleva a un estado que permite sanar la vida.”

Acompaña el héroe en su viaje interior con el nuevo libro de Enric Corbera El soñador del sueño. Aquí te dejamos con la introducción:

Este es un libro que pretende hacer vivir una experiencia al lector. Se trata de una experiencia universal que todos pasaremos, estamos pasando o ya hemos pasado.

Muchas veces esta transformación se realiza inconscientemente, y este libro pretende hacerla consciente.

Lo que quiero decir es lo que nos dijo Teresa de Calcuta:

Enseñarás a volar,
pero no volarán tu vuelo;
enseñarás a soñar,
pero no soñarán tu sueño;
enseñarás a vivir,
pero no vivirán tu vida.
Sin embargo,
en cada vuelo,
en cada sueño
y en cada vida
quedará para siempre
la huella del camino enseñado.

Se trata de una apertura de consciencia que lleve al lector a modificar la forma de ver y entender la vida, a realizar un profundo cambio de percepción fruto de darse cuenta de que lo que nos ocurre no es consecuencia del azar, sino la manifestación de una programación inconsciente. Como dijo Cari G. Jung, «llamamos a ciertos acontecimientos fruto del azar cuando no encontramos otra explicación más plausible».

Esta programación nos mantiene «dormidos», en la creencia hipnótica de que tenemos libre elección y cierta posibilidad de control sobre los acontecimientos de nuestra vida.

Esta hipnosis se manifiesta en nuestra vida en las experiencias llamadas cotidianas, que casi pasan desapercibidas para la conciencia por su carácter repetitivo, que nos hace considerarlas normales. Nuestra vida se vuelve rutinaria, damos las mismas respuestas a los mismos problemas y vivimos con un sentimiento de sufrimiento y de sacrificio. Llegamos a no comprender para qué vivimos. Nos damos explicaciones más o menos aprendidas, derivadas de creencias religiosas o espirituales. Proyectamos nuestros problemas y las posibles soluciones sobre un «poder» que creemos externo. Ello nos lleva a un estado de ansiedad y de miedo, pues nuestra mente dual nos hace aceptar la creencia limitante de que, para recibir una dádiva, tenemos que hacer algo. Y allí están los vendedores del templo en sus múltiples facetas y con sus variopintos recursos, que se presentan como panacea para todos los males y preocupaciones.

El propósito de esta obra es recordar al lector que el poder ya está en él, que lo aparentemente externo es la proyección, la vibración, de su estado de conciencia. Que él no es un efecto de una causa incontrolable. Que su proyección de esa causa como algo externo a él lo empobrece y le impide reconocerse a sí mismo como el auténtico hacedor. Por ello invito a todo lector a cuestionarse a sí mismo, a dejar de hablar del otro como si fuera la causa de sus dolores, sus sufrimientos y sus problemas. Le invito a que invierta su pensamiento y tome consciencia de que vive como un zombi, como un robotito que da explicaciones para justificar su conducta.

La toma de conciencia empieza con el reconocimiento de que las repeticiones de los diferentes aspectos y circunstancias de la vida no son fruto de la casualidad, sino de esta programación inconsciente que se manifiesta en la pantalla de la vida. Despertar conlleva el desarrollo de esta conciencia de unidad, un cambio profundo de creencias, la liberación de las justificaciones y la aceptación de vivir con valor. Se trata de encarar la vida como un proceso de crecimiento personal que nos lleva a comprender la importancia que los juicios, los posicionamientos, valores y creencias tienen en nuestra vida.

El estado de conciencia aumenta su vibración gracias al impulso de la mente que se abre a la posibilidad de que seamos nosotros la gran causa de los efectos que llamamos vida. Ya no nos resignaremos, ya no resistiremos; ahora nos rendiremos a la Consciencia Superior que nos alimenta, que nos guía en este despertar a lo largo de un viaje sin distancia y sin tiempo cuyo destino final es una vida con plena conciencia de que siempre nos alimenta la Fuente Universal. Al final comprendemos que no hay que sufrir para aprender, sino simplemente rendirse. La rendición implica la certeza de ser guiados por una Consciencia, una Inteligencia Universal a la que llamo «la nueva vida».

Esta nueva vida conlleva unas etapas, un proceso de transformación. Supone un cambio profundo de percepción, la comprensión de todas las situaciones que conforman la experiencia vital. Es un renacer previo a una muerte simbólica de la visión del mundo dual para redimir la percepción de un mundo no dual. Es algo que siempre hemos sabido que está aquí, delante de nuestros ojos. Nos impedían verlo los velos de las creencias, nuestras verdades, nuestras sinrazones. Renunciar a ellas es dar el primer paso en este camino de despertar.

Se lo llama el viaje del héroe porque se requiere gran valentía y determinación para dar este primer paso que va en una dirección distinta de las verdades establecidas. Es un viaje de compromiso con uno mismo. Un viaje de desapego, de no mirar atrás, un viaje movido por las inquietudes propias de las personas que asumen que la vida se puede vivir de múltiples maneras, y que todas y cada una de ellas es un derecho que nadie puede ni debe cuestionar. Es un viaje de desarrollo personal que conduce a la libertad emocional.

Este viaje lleva a la maestría, la auténtica, porque un maestro no hace seguidores, hace maestros. Es un viaje de la conciencia al encuentro de la Consciencia, la Gran Fuente, la que alimenta las infinitas posibilidades de existencia.

Con todo mi cariño. Enric Corbera

P. D.: En este libro las enseñanzas se repiten una y otra vez, pues la vida me ha confirmado que la repetición es necesaria para que la información se integre en la mente. Toda maestría se alcanza mediante la puesta en práctica y la repetición. Para cambiar la percepción, es imprescindible habituarse a una nueva forma de pensar. Así se experimenta que lo que se llama «real» no lo es, se toma conciencia del propio poder derivado de hacerse dueño de la percepción. La mejor manera de conseguirlo es mediante el cuestionamiento.

Fuente: El Jardín del Libros

Guardar

Deja una respuesta